Misterios y relatos de fogón: Los Choicanos

 

Cuentan que hace muchos años habitaban en la cordillera de los andes unas personitas con pies de ñandú. Se los conocía como “Los Choicanos”, ya que al ñandú los araucanos lo identificaban como “choique”.

Este grupo de personas de menuda contextura tenía una costumbre que consistía en auto mutilarse un dedo del pie cuando perdían a un ser querido. La pena era tan grande, que ni el dolor de ese acto podía superarla. Es por eso por lo que la mayoría de ellos solía tener no más de 3 dedos en los pies.

Dicen que habitaban en unos cerros donde el cobre y el oro estaban al alcance de la mano. Se movían por los túneles que se habían generado con el pasar de la lava millones de años antes. Muchos enemigos deseaban sus tierras por todas las riquezas que tenían. Pero la naturaleza les había entregado a los Choicanos, materiales preciosos que le servían como proyectiles utilizados para la defensa del pueblo, quienes lograban con sus hondas, ahuyentar a quien osaba intentar robar su lugar.

Además, vivían cerca de lo que conocían como valle hermoso. Allí cultivaban su comida, y cazaban animales silvestres.

Esta comunidad atravesó generaciones, hasta que un día, una tribu enemiga deseando su territorio, construyó un muro de piedras encerrando a los choicanos en las montañas. Los hombrecitos con pies de ñandú al no tener acceso al alimento, y al ser tan bajitos que no pudieron saltar el muro, se extinguieron al poco tiempo. Sin embargo, cuenta la leyenda, que lograron escapar por los túneles que dominaban, y se reinsertaron por otras nuevas generaciones en otras zonas de la montaña. Pero en esta nueva etapa se tuvieron que acostumbrar a moverse de noche en el exterior, como si estuvieran dentro de la oscuridad de las cuevas. Y así poder tomar el alimento que necesitan de los campos que se encuentran en los alrededores.

Muchos aldeanos hoy en día escuchan el correteo de los animales en ciertas horas de la noche como si se estuviera moviendo el ganado asustado de sus depredadores. Todos al unísono dicen que son los Choicanos, pero nadie sale a buscarlos, ya que la fama de su excelente puntería se hizo mas fuerte con los años.

¿Será solo leyenda, o los Choicanos siguen habitando las montañas?